El hombre real no es ese pequeño y frágil ser humano, carnal, sino un auténtico hijo de Dios. Por lo tanto, es poderoso, perfecto e indestructible. Al ser en esencia espiritual, también es eterno como su Creador. En este libro se explica de forma clara y concisa cómo podemos utilizar nuestra mente para curar el cuerpo, mejorar la calidad de nuestra vida y disfrutar de un mayor bienestar. Debemos aprender a utilizar el poder que tenemos en forma correcta, y ahora a través de esta guía tenemos la oportunidad de hacerlo. Así como nosotros podemos físicamente moldear nuestro cuerpo, también podemos hacerlo con nuestra mente para convencernos que somos poderosos espiritualmente.
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